El equipo de transición de Joe Biden debe decidir a quién contratar de Big Tech

Cuando se trata de Silicon Valley, Joe Biden es una especie de pizarra en blanco. Y para Silicon Valley, eso significa que Joe Biden es una oportunidad.

Entonces, los reformadores de las grandes tecnolog√≠as y los aliados de las grandes tecnolog√≠as se est√°n preparando para una lucha animada durante los pr√≥ximos meses sobre el tipo de personas que trabajar√°n en la administraci√≥n Biden. Esas decisiones de personal ofrecer√°n algunas de las primeras revelaciones sobre c√≥mo exactamente el presidente electo regular√° la industria tecnol√≥gica y sus titanes, una gran pregunta sobre la econom√≠a estadounidense que evit√≥ responder durante su campa√Īa.

Esa ambig√ľedad est√° haciendo que el per√≠odo de transici√≥n sea a√ļn m√°s importante, le dicen a Recode una docena de personas vinculadas al equipo de Biden. Los reformadores quieren asegurarse de tener al menos un asiento en la mesa y que los intereses bien pagados de la industria no los derroten. Mientras tanto, las fuerzas alineadas con la industria quieren asegurarse de que la administraci√≥n de Biden no sea demasiado prisionera de la izquierda en l√≠nea, aunque saben que no se parecer√°n a los d√≠as felices de Barack Obama.

En ese momento, Silicon Valley era una parte c√©lebre de la econom√≠a de innovaci√≥n estadounidense. Sin embargo, desde que Obama dej√≥ el cargo, la industria de la tecnolog√≠a se ha vuelto radiactiva para partes tanto de la izquierda como de la derecha, parte de un ¬ęgolpe tecnol√≥gico¬Ľ que ha culminado en un llamado para desmantelar las grandes empresas tecnol√≥gicas como Amazon, Apple, Facebook y Google. Los cr√≠ticos de la tecnolog√≠a temen que estas empresas y sus l√≠deres hayan acumulado un control excesivo sobre la vida de los estadounidenses en lo que respecta a la privacidad, la econom√≠a y la pol√≠tica. Ahora, el ex n√ļmero dos de Obama tendr√° que responder a estas importantes preguntas en un terreno m√°s dif√≠cil: ¬Ņperseguir√° esta ruptura? ¬ŅEncender√° las tensiones o las enfriar√°? ¬ŅSe pondr√° m√°s del lado de los reformadores o de la industria?

Los próximos meses pondrán a prueba la influencia y la musculatura de ambos lados. Los de adentro han estado entre los mayores donantes de Biden y están bien organizados. Pero Biden tiene que ser sensible a una extrema izquierda que es profundamente escéptica de cualquier incursión corporativa, y a menudo es más ruidosa.

¬ęSe encuentran en una situaci√≥n pol√≠tica dif√≠cil¬Ľ, dijo Rob Atkinson, director del grupo de expertos de la Fundaci√≥n de Innovaci√≥n y Tecnolog√≠a de la Informaci√≥n, quien ayud√≥ a dirigir una junta asesora de tecnolog√≠a para Biden durante la campa√Īa. ‚ÄúEs casi como una loter√≠a apalancada para el equipo que quieres. Quieres elegir a alguien de tu equipo con el ala progresiva y luego a alguien m√°s con el ala tecnol√≥gica o moderada. Tendr√° que hacer ambas cosas. ¬ę

El borrador ya ha comenzado: los tel√©fonos est√°n sonando en la industria tecnol√≥gica mientras personas cercanas a la campa√Īa de Biden eval√ļan el inter√©s de algunos l√≠deres en unirse a la administraci√≥n y otros veteranos de Silicon Valley en busca de redadas. Tanto los cabilderos como los activistas est√°n buscando nombres que podr√≠an querer llevar al Capitolio o difamar en la prensa. Las personas en el √Ārea de la Bah√≠a que han recaudado dinero para Biden est√°n abrumadas con solicitudes para transmitir curr√≠culums a su c√≠rculo √≠ntimo. Y el equipo de Biden est√° animando a los expertos que han formado parte del consejo asesor de tecnolog√≠a de Biden a postularse para puestos en la administraci√≥n.

Tambi√©n han surgido puntos de inflamaci√≥n que hablan de estas nuevas l√≠neas de batalla. Los activistas empezaron a preocuparse por un informe de que Eric Schmidt, el ex director ejecutivo de Google y defensor de los gigantes tecnol√≥gicos, estaba ¬ęhablando¬Ľ para liderar un nuevo grupo de trabajo tecnol√≥gico fuera de la Casa Blanca. (El informe no dijo qui√©n estaba hablando).

El lunes, una docena de grupos progresistas escribieron al esfuerzo de transición de Biden para pedir que Schmidt no fuera nombrado para este grupo de trabajo. La carta, compartida con Recode anteriormente, equivalía a una advertencia no solo sobre un multimillonario tecnológico en particular, sino también sobre la influencia de la industria tecnológica en la política en general.

¬ęEl nombramiento de Schmidt corre el riesgo de fracturar una coalici√≥n democr√°tica que su campa√Īa y tantos otros han trabajado tan duro para construir en los √ļltimos meses¬Ľ, dijeron los redactores de cartas, que inclu√≠an grupos activistas como Demand Progress, el Proyecto Puerta Giratoria y el Comit√© de Campa√Īa de Cambio Progresivo, un grupo aliado con la principal cr√≠tica de Big Tech, Elizabeth Warren. ¬ęSi bien el nombramiento de Schmidt puede atraer elogios de algunas √©lites tanto en Washington como en Silicon Valley, corre el riesgo de alienar a la gran mayor√≠a del electorado, incluso dentro de la base democr√°tica, que quiere ver reducido el poder econ√≥mico de las grandes corporaciones¬Ľ. .

Fuentes de Silicon Valley cercanas al equipo de Biden le dicen a Recode que desconocen los roles formales planeados para Schmidt y que les resulta difícil de creer dada la perspectiva de Big Tech. Una fuente familiarizada con el asunto dijo que no hubo discusiones entre el equipo de transición de Biden y Schmidt sobre un rol.

Sin embargo, las fuentes esperan que Schmidt, un veterano bipartidista de la escena de Washington que tuvo una gran influencia durante los a√Īos de Obama, pero que tambi√©n tuvo cosas halagadoras que decir sobre Jared Kushner, tenga al menos un acceso considerable a la Casa Blanca de Biden. . Tambi√©n existe la posibilidad de que algunos asistentes de la fundaci√≥n filantr√≥pica de Schmidt, que est√° llena de manos del ex Obama, se retiren para la nueva administraci√≥n.

El equipo de transición de Schmidt y Biden se negó a comentar.

La batalla por Schmidt es solo una de las varias luchas personales que probablemente tendr√°n lugar en el primer a√Īo de la nueva administraci√≥n. Otros puestos clave en los que las voces tecnol√≥gicas seguramente buscar√°n influir incluyen a los presidentes de la Comisi√≥n Federal de Comercio y la Comisi√≥n Federal de Comunicaciones, y el jefe de la divisi√≥n antimonopolio del Departamento de Justicia, todos roles que controlan el comportamiento de los gigantes tecnol√≥gicos.

Los aliados de las grandes tecnolog√≠as dicen que no est√°n interesados ‚Äč‚Äčen desarrollar listas negras de reformadores que deban ser rechazados. Pero son preocupados por lo contrario: que los progresistas se est√©n organizando para torpedear a cualquier persona que haya trabajado en la industria, incluso si tienen experiencia pol√≠tica relevante en temas complicados que habr√≠an resultado invaluables para el pa√≠s.

‚Äú¬ŅRealmente le gustar√≠a tener una administraci√≥n que no tenga voces de la industria como parte de ella? Eso me suena como un logro realmente problem√°tico ¬ę, dijo Matt Perault, un ex ejecutivo pol√≠tico de Facebook que ahora dirige el Centro de Pol√≠tica de Ciencia y Tecnolog√≠a de Duke y ha ofrecido asesoramiento pol√≠tico al equipo de Biden.¬Ľ As√≠ que espero que no existen esos tipos de papel tornasol ¬ę.

Todav√≠a es demasiado pronto para saber c√≥mo resultar√°. Al final, se espera que algunos pesos pesados ‚Äč‚Äčacepten puestos de trabajo. Pero algunos nombres est√°n comenzando a ser publicitados de manera privada por personas relacionadas con el esfuerzo de transici√≥n.

Laurene Powell Jobs, la fil√°ntropa y esposa del fallecido Steve Jobs, provoc√≥ algunas especulaciones en DC de que podr√≠a estar interesada en un papel con ella. declaraci√≥n de sus esperanzas para la nueva administraci√≥n, dijo una fuente a Recode. Meg Whitman, la antigua ejecutiva de tecnolog√≠a que recientemente se desempe√Ī√≥ como CEO de Quibi, est√° vislumbrando como una potencial secretaria de comercio. (Whitman, un republicano, aparec√≠a a menudo a petici√≥n del comit√© de finanzas nacional de Biden). El ex candidato presidencial y dist√≥pico tecnol√≥gico Andrew Yang tambi√©n ha despertado un gran revuelo y ha confirmado el inter√©s en desempe√Īarse como director de tecnolog√≠a del pa√≠s, una posici√≥n que algunos partidarios de Silicon Valley espero que pueda haberlo hecho. estar al nivel del ba√Īo.

Pero lo que ensombrece toda esta broma es que Biden y sus ayudantes eran, y seguir√°n siendo, reacios a parecer demasiado c√≥modos con personas de alto perfil, seg√ļn las personas que hablaron con estos ayudantes.

La raz√≥n por la que estos nombres son tan importantes es que Biden ha mantenido a Silicon Valley adivinando d√≥nde est√° exactamente cuando se trata de pol√≠tica tecnol√≥gica. Durante el transcurso del concurso, √©l y sus compa√Īeros de trabajo expresaron su desprecio por Facebook y Mark Zuckerberg, lo que Biden llam√≥ ¬ęun problema real¬Ľ. Pero ten√≠an menos que decir sobre otros gigantes tecnol√≥gicos. Biden se ha comprometido a derogar la Secci√≥n 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones, una ley que protege a las empresas de redes sociales de acciones legales, pero ha publicado algunos detalles sobre ese plan. Y dio la alarma sobre la consolidaci√≥n corporativa, pero se detuvo antes de pedir la disoluci√≥n de Big Tech.

Hasta ahora, esta falta de claridad tambi√©n se ha reflejado en sus decisiones de personal. Los 700 nombres del ¬ęComit√© de Pol√≠tica de Innovaci√≥n¬Ľ de Biden, un grupo de trabajo de voluntarios destinado a ayudar a que la campa√Īa surja ideas pol√≠ticas, incluyen tanto a expertos de la industria como a destacados activistas que piden un descanso. La contrataci√≥n de ejecutivos de tecnolog√≠a por parte de Biden para su transici√≥n, como la principal cabildera de Apple, Cynthia Hogan, podr√≠a verse como una capitulaci√≥n ante Big Tech, pero tambi√©n podr√≠a leerse como Biden simplemente resumiendo a sus antiguos asistentes, incluyendo su ex asesor, Hogan, que pas√≥ unos a√Īos en los gigantes tecnol√≥gicos.

Todo esto dio motivos de optimismo a ambas partes. Asimismo, cuenta con la presencia de dos consultores senior de Biden, Bruce Reed y el nuevo jefe de gabinete Ron Klain, quienes tienen vínculos con líderes tecnológicos. Tanto los reformadores como los aliados de la industria los ven como intermediarios razonables.

Jim Steyer, director de Common Sense Media y un destacado cr√≠tico de privacidad de Big Tech, dijo que pas√≥ nombres e ideas a personas como Reed, un amigo cercano suyo. No es ingenuo y espera que la industria de la tecnolog√≠a a√ļn tenga acceso a Biden, pero no acceso exclusivo como en Obama.

‚Äú¬ŅCreo que la administraci√≥n de Biden entregar√° su agenda tecnol√≥gica a la industria? No, no lo s√© ¬ę, dijo Steyer.¬Ľ La industria tecnol√≥gica no los comprar√° ni vender√° ¬ę.

Pero si el viejo dicho de que ¬ęel personal es una pol√≠tica¬Ľ es cierto, las pr√≥ximas semanas revelar√°n si este optimismo est√° fuera de lugar. Pero incluso antes de cualquier compromiso, ya hay se√Īales de cu√°nto ha cambiado la ventana de Overton en lo que respecta a Silicon Valley en los √ļltimos cuatro a√Īos.

Antes del d√≠a de las elecciones de 2016, por ejemplo, la n√ļmero 2 de Facebook Sheryl Sandberg era vista como una de las principales candidatas a secretaria del Tesoro en la administraci√≥n Clinton.

Ahora, cuatro a√Īos despu√©s, en una pr√≥xima administraci√≥n dem√≥crata, la posibilidad de un secretario del Tesoro de Sandberg parece impensable, si no rid√≠cula.

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